Crónica de un final anunciado… ‘Liam Lawson’

Liam Lawson, el joven piloto neozelandés, vivió un breve y tumultuoso paso por Red Bull Racing en la temporada 2025 de Fórmula 1, un capítulo que terminó abruptamente tras apenas dos Grandes Premios. Su salida, anunciada el 27 de marzo de 2025, marcó uno de los movimientos más rápidos y despiadados en la historia reciente del equipo austriaco, reflejando la filosofía implacable que ha caracterizado a Red Bull desde su ingreso a la Máxima. A continuación, detallaremos cómo se desarrolló este episodio, desde su ascenso hasta su inesperada caída.
El ascenso de Lawson a Red Bull

Lawson, nacido el 11 de febrero de 2002 en Hastings, Nueva Zelanda, había sido parte del programa de jóvenes pilotos de Red Bull desde 2019. Su carrera había mostrado destellos de talento: campeón de la Toyota Racing Series en 2019, subcampeón en categorías como el DTM (2021) y la Super Fórmula Japonesa (2023), y un sólido tercer puesto en Fórmula 2 en 2022. Estas credenciales lo posicionaron como una promesa dentro de la academia de Red Bull, y tras varias temporadas como piloto reserva y apariciones esporádicas en AlphaTauri/Racing Bulls (11 carreras entre 2023 y 2024), el equipo decidió darle la oportunidad de su vida.
El 19 de diciembre de 2024, Red Bull confirmó a Lawson como piloto titular para 2025, reemplazando a Sergio «Checo» Pérez, cuyo rendimiento había decaído notablemente en sus últimos años con el equipo. Lawson se uniría al tetracampeón Max Verstappen, una dupla que generó expectativas, aunque también escepticismo, dado el historial de dificultad que han enfrentado los compañeros de Verstappen en Red Bull. El neozelandés, de 23 años, expresó su entusiasmo: «Ser piloto de Red Bull Racing ha sido mi sueño desde que era niño, es por lo que he trabajado toda mi vida». Sin embargo, lo que parecía el inicio de una carrera estelar pronto se convirtió en una verdadera pesadilla.
Un debut desastroso en 2025

La temporada 2025 comenzó con el Gran Premio de Australia, una prueba de fuego para Lawson en el circuito de Albert Park, donde nunca había competido en Fórmula 1. Los resultados fueron desalentadores: clasificó en la 18ª posición y, durante la carrera, un accidente en condiciones cambiantes lo obligó a abandonar, dejándolo sin puntos y con una primera impresión negativa. Aunque el RB21, no está al nivel de años anteriores —Max Verstappen tampoco logró victorias en las primeras carreras—, el contraste entre el rendimiento del neerlandés (36 puntos en dos carreras) y el de Lawson fue evidente.
El segundo Gran Premio, en China, profundizó la crisis. En Shanghái, Lawson enfrentó un fin de semana con formato sprint, lo que limitó su tiempo de adaptación a una sola sesión de práctica. Clasificó último (20º) tanto para la carrera sprint como para el Gran Premio, un golpe duro para su confianza. En la sprint, terminó 14º, mientras que en la carrera principal cruzó la meta en 15º, ascendiendo al 12º lugar solo gracias a las descalificaciones de Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Pierre Gasly. Sus actuaciones estuvieron lejos de las expectativas de un equipo que aspiraba a revalidar el título de pilotos y recuperar el de constructores.
La presión y las críticas internas

El bajo rendimiento de Lawson no pasó desapercibido. Christian Horner, jefe del equipo, evitó respaldarlo plenamente tras el GP de China, alimentando rumores de un cambio inminente. «Todo es especulativo por ahora. Acabamos de terminar esta carrera, vamos a analizar la información. Liam tiene potencial, pero no lo estamos viendo en este momento», dijo Horner, dejando la puerta abierta a una decisión drástica. Helmut Marko, asesor de Red Bull, fue más duro: «Liam fue víctima de la presión. Parece un boxeador derribado. Cometimos un error al ascenderlo tan pronto, con solo 11 Grandes Premios de experiencia».
Max Verstappen, por su parte, defendió a su compañero, señalando las dificultades del RB21. «Nuestro coche es extremadamente difícil de conducir. Creo que el de Racing Bulls es más fácil. No es justo juzgar a Liam con solo dos carreras», comentó tras el GP de China. Sin embargo, sus palabras no fueron suficientes para cambiar el rumbo de los acontecimientos.
La decisión fulminante

El 27 de marzo de 2025, tras días de especulaciones, Red Bull anunció oficialmente la salida de Lawson del equipo principal. En un comunicado, Horner explicó: «Fue difícil ver a Liam luchar con el RB21 en las dos primeras carreras. Colectivamente, decidimos hacer un cambio anticipado. Llegamos a 2025 con la ambición de retener el título de pilotos y recuperar el de constructores, y esta es una decisión puramente deportiva». En su lugar, Yuki Tsunoda, quien había destacado en Racing Bulls con actuaciones sólidas en Australia y China, fue ascendido para acompañar a Verstappen a partir del Gran Premio de Japón, el 6 de abril.
Lawson, por su parte, fue relegado nuevamente a Racing Bulls, donde se uniría al debutante Isack Hadjar. Horner justificó esta movida como una forma de «proteger y desarrollar» al neozelandés, argumentando que un entorno más familiar le permitiría recuperar confianza. Sin embargo, el mensaje era claro: Lawson no había estado a la altura del desafío en el equipo principal.
La reacción de Lawson y el impacto
Horas después del anuncio, Lawson rompió su silencio en redes sociales con un mensaje emotivo: «Ser piloto de Red Bull Racing ha sido mi sueño desde que era niño, es por lo que he trabajado toda mi vida. Es duro, pero estoy agradecido por todo lo que me ha traído hasta aquí. Gracias a todos los que me han apoyado, significa el mundo. Gracias a Racing Bulls por la cálida bienvenida, estoy emocionado y listo para trabajar en uno de mis lugares favoritos». Días después, en una entrevista, admitió que la decisión lo tomó por sorpresa: «Fue un shock, no lo vi venir. Las conversaciones no apuntaban en esa dirección».
El 2 de abril, Lawson amplió sus reflexiones, expresando frustración por no haber tenido más tiempo para adaptarse, especialmente en circuitos desconocidos como Melbourne y Shanghái. «Es un deporte cruel. Me habría gustado tener una oportunidad en Suzuka, una pista que conozco bien por mis carreras en Japón», dijo, refiriéndose al GP donde Tsunoda debutaría con Red Bull.
Consecuencias

La salida de Lawson tras solo dos carreras lo convirtió en el piloto con el paso más breve por Red Bull Racing, superando incluso a casos históricos como Robert Doornbos (3 carreras en 2006) y Vitantonio Liuzzi (4 en 2005). Este movimiento reafirmó la reputación de Red Bull como un equipo implacable, dispuesto a sacrificar pilotos sin titubear si no cumplen con sus estándares inmediatos. Sin embargo, también levantó preguntas sobre su estrategia: ¿fue un error ascender a Lawson tan pronto? ¿Por qué no optaron por Tsunoda, con cuatro años de experiencia en Racing Bulls, desde el inicio?
Para Lawson, el golpe fue duro, pero su carrera no está acabada. De vuelta en Racing Bulls, tiene la oportunidad de reconstruir su confianza y demostrar su valía. Mientras tanto, Tsunoda enfrenta la presión de medirse contra Verstappen en un coche complicado, en un momento en que Red Bull busca soluciones a sus problemas técnicos. El Gran Premio de Japón, con Tsunoda debutando ante su público y Lawson intentando resurgir, promete ser un punto de inflexión en esta saga que, una vez más, expuso la naturaleza despiadada de la Fórmula 1 y de Red Bull.