Gp. de Italia1983 y un insoportable olor a ajo en el aire de Monza

Corría el año 1983, resuelta la duda sobre la participación de Ferrari por una huelga de los metalúrgicos que puso en grave riesgo la presencia de los de Maranello, la F1 aterriza en Monza lista para hacer delirar al numeroso público que en su gran mayoría, llegaron para alentar a Arnoux y Tambay, que seguían bien posicionados y aspiraban trepar a lo más alto del podio para mezclarse bien arriba en la tabla de los pilotos que luchan por el campeonato mundial, y cómo siempre, aunque no lo sean, el público italiano los tiene cómo candidatos a la victoria en el circuito de Brianza.

En el primer día de pruebas los Brabham literalmente vuelan, pero entre pasadas por boxes, frenadas y aceleradas, además del habitual sonido ‘redondito’ de los motores turbo, también dejaban un penetrante olor a ajo . Las dos Ferrari separadas por cinco décimas acusan el golpe.

Rene Arnoux

El circuito de Monza favoreció a los motores turbo, el primer motor atmosférico fue el del campeón del mundo Rosberg, que logró clasificar a su Williams en el puesto 16.

El olor a ajo no pasa desapercibido para el olfato de los técnicos de Agip, Azienda Generale Italiana Petroli’ (proveedores del combustible que utiliza Ferrari) , que veían a los Brabham ‘aplastar’ literalmente a las Ferrari en las rectas con una sospechosa facilidad.

La confirmación llegó en la clasificación, donde la única emoción vino del motor de Piquet que explotó justo cuando estaba a punto de marcar un tiempo récord que le habría valido la pole. Igualmente ésta ya la tenía asegurada Brabham porqué fue Patrese el que marcó el mejor tiempo empujando a las Ferrari a la segunda y tercera posición, al Brabham de Piquet al 4º y el Renault de Prost al 5º, ambos en tercera fila.

Gp. de Italia1983 y un penetrante olor a ajo en el aire de Monza

Largan y Patrese mantuvo la punta su compañero Piquet sale cómo una exhalación y trepa al segundo lugar mientras que Tambay, fue superado por Arnoux que parecía poder correr a los Brabham.

Vueltas más tarde , el Brabham de Patrese tiene que parar con el motor deshecho y Piquet empieza a acumular récords de vuelta para convertirse en algo inalcanzable para la Ferrari de Arnoux, quien luego declararía que el Brabham parecía un cohete, literalmente en otra categoría.

Tambay y Prost, aceleran con el orgullo mas que con el derecho y en vez de conducir sus autos. los sufren… Prost para con un turbo roto, mientras Tambay hizo una carrera sin nada para contar hasta el cuarto lugar, a diferencia de su compañero que al final de la carrera ‘se trenzó’ con Cheever, con el único Renault sobreviviente. Incluso lograron acercarse a Piquet pero, un problema en la cuarta marcha en el coche francés y escasez de combustible en el italiano, aconsejaron sabiamente a los dos pilotos que se conformaran con sus posiciones.

Piquet se llevó su segunda victoria por delante de la Ferrari de Arnoux y el Renault de Cheever y Brabham está de vuelta en la carrera por el título.

Tiempo después, la FIA descubrió que el combustible utilizado por Brabham en Monza no era lo que se dice… ‘Legal’ pero Ferrari, lideraba el campeonato de constructores, que a la postre, lo termina ganando, decidió no hacer ninguna queja…. ya no valía la pena.

Cuenta la leyenda, que el Conde Drácula, nunca más apareció por Monza…

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