Esto es Historia ‘Miguel Angel Guerra’

Hoy, 3 de mayo (más adelante verán porqué), vamos a hablar en «Esto es Historia» de un piloto argentino, de muy amplio recorrido en el automovilismo, que dio el salto a Europa y que llegó a la Fórmula 1. Se le consideraba el heredero natural de Carlos Alberto Reutemann, que por esos años estaba ya finalizando su trayectoria en la máxima categoría.

Miguel Ángel Guerra nació en Buenos Aires un 31 de agosto de 1953, se destacó por haber desarrollado una vasta trayectoria a nivel nacional e internacional como piloto de automovilismo de velocidad. A lo largo de su dilatada carrera, logró consagrarse campeón en distintas categorías nacionales.

Su carrera deportiva se inició a principios de la década del 70, debutando en la Fórmula 4 Argentina donde alcanzaría dos subcampeonatos en 1972 y 73 y el campeonato en 1974 y 75. Su actuación en esta división lo llevó a ascender en 1975 a la Fórmula 2 Argentina, donde obtuvo el título en su año debut y repitiendo el logro en 1976 y 77. En 1977 también corrió en F1 Mecánica Argentina, alcanzando el subcampeonato.

Gracias a todo esto, lograría en 1978, por medio de Domingo Cutuli (apoderado de Reutemann) y el mismo Lole que había contactado con Giancarlo Minardi, emigrar a Europa para sumarse al equipo afincado en Faenza.

Minardi quiso que antes de competir en la Fórmula 2, ya que era una carrera en el circuito callejero en Pau, Francia, hiciera su debut en la F3 (con un Dallara Toyota) el 14 de abril en Imola, que posteriormente se convirtió en una coincidencia, ya que fue el mismo circuito donde años después también realizó su debut en la F1. Finalmente el 28 de mayo compitió en la F2 Europea con el Team Everest (como se llamaba la escudería de Minardi) a los mandos de un Chevron BMW, ubicándose en la 16ª posición en la prueba.

Tuvo compañeros como Elio De Angelis y Clay Regazzoni, por ejemplo, pilotos de nivel con los que contaba el equipo de Minardi. Empezó con un motor BMW y sobre mitad de la temporada tuvo la oportunidad de elegir entre ese motor y un Ferrari Dino que anteriormente usaba De Angelis (aparentemente la oferta fue a pedido de Enzo Ferrari). El Dino era más lento que el BMW, pero era un Ferrari, y Guerra en contra de la opinión del equipo, eligió ese motor, la carrera era en Donington y logró el mejor resultado conseguido por el Dino hasta ese momento. La semana siguiente lo invitan a Maranello para reunirse con los ingenieros que hacían el motor Dino Ferrari para que les diera su opinión para mejorarlo y poder ganarle al motor BMW; incluso lo recibió en su oficina Enzo Ferrari en persona.

En 1979 compitió con el March 792 y en 1980 lo hizo con el primer Minardi F2 que el modesto equipo italiano desarrolló con Guerra y con el que tuvo buenos resultados.

Al termino de la temporada de 1980, Osella llamó al argentino (también lo llamaron de Copersucar y Tyrrell) tras haber observado su trabajo en el desarrollo del nuevo auto de Minardi y aunque Giancarlo Minardi le pidió que esperara porque él iba a armar un equipo de F1, Ángelo, como le llamaban en Italia, emigró al equipo Osella Denim formado por él con el número 31 y el italiano Giuseppe «Beppe» Gabbiani con el 32.

En 1981, justo el año del debut en Fórmula 1, hubo un cambio en el reglamento técnico que consistió en que los autos debían descartar el efecto suelo y las famosas polleritas. Los ingenieros sortearon esta norma usando un sistema de suspensión hidroneumática que era comprimido bajo carga aerodinámica y pegaba el coche a la pista, eso desgastaba físicamente y afectaba al cuello, dificultando la adaptación de los pilotos al coche.

Miguel Ángel estuvo presente en cuatro Grandes Premios pilotando un Osella FA1B Cosworth. La primera fue en el Gran Premio de Estados Unidos Oeste en el circuito callejero de Long Beach en 1981. Durante las pruebas clasificatorias fue 27º entre los 29 pilotos, no obstante los tiempos obtenidos no le permitieron estar presente entre los 24 que tomarían la salida. Su compañero pudo largar en el último lugar y debió abandonar en la vuelta 27 por un accidente.

Lo volvió a intentar, quince días más tarde, en el GP de Brasil, en Jacarepaguá, con idéntico resultado. Quedó 27º a más de un segundo del último clasificado, otro argentino, Ricardo Zunino con Tyrrell Ford. Nuevamente fuera de la grilla, esta vez su compañero tampoco lo consiguió. En ese GP obtuvo la victoria su compatriota Carlos Reutemann con Williams.

Al mes siguiente en Buenos Aires, aunque habían mejorado sus tiempos y su posición en la tabla de tiempos, al ser el 25º de los 29 pilotos inscritos, nuevamente no consiguió calificarse entre los 24, quedó afuera con el Osella por solamente 145/1000 del tiempo de quien entró en la última posición, nuevamente Zunino. Su compañero también quedó afuera, fue el 26º.

Pero algún día la historia iba a cambiar para Guerra, y a la cuarta fue la vencida, finalmente aquél 3 de mayo de 1981 clasificó 22º y pudo ser parte de uno de los 24 autos que participaron del Gran Premio de San Marino que se disputó en el circuito Enzo y Dino Ferrari de Imola, situación que generó volver a ver a dos argentinos en la grilla: Reutemann con Williams y Guerra con Osella, (Zunino ya no estaba). Miguel Ángel Guerra era una promesa que ya había mostrado con sus 28 años una muy buena realidad en Europa para suceder a Carlos Reutemann quien estaba transitando el epílogo de su carrera.

Desgraciadamente el día de la carrera se vio involucrado en un accidente, por causa de la lluvia, que mojó la pista desde poco antes del inicio de la carrera, la visibilidad era dificultosa, llovía mucho, el spray que levantaban los coches no dejaba ver y en Tamburello, apenas a unos 500 metros de la largada, Guerra fue golpeado por Salazar, perdió el control de su Osella, se estrelló contra las defensas y se lesionó seriamente uno de sus tobillos.«Mi accidente fue en Tamburello, me golpeé sobre el lado izquierdo; a unos metros de donde Ayrton Senna se mató en el lado derecho. En un momento sentí el golpe, el coche se cruza y al impactar contra el guardarail, la suspensión se metió en el chasis (que eran de aluminio), arrastró mi pie izquierdo y se fracturó el hueso astrálago», contaba Guerra en una entrevista.

Fue trasladado al centro médico para ser atendido por el Dr. Costa, quien operaba este tipo de lesiones, quién en la sala de operaciones le dijo que en la cirugía le podía quedar el pie fijo, Guerra ante ello descartó la intervención.

Y con este incidente se saldo su trayectoria deportiva en la Fórmula 1, sin duda muy condicionada por la escasa fiabilidad del material que le proporcionó la Osella Squadra Corse, que nunca reconoció lo hecho por Guerra ni el dinero que había adelantado, y la trayectoria del argentino quedó trunca tras Imola.

Minardi lo tentó para que se haga cargo de la parte deportiva de su equipo en la Fórmula 2 y correr las carreras de Italia, con alguna chance de volver a intentarlo más adelante en Fórmula 1; trabajó un tiempo en el equipo de Fórmula 2 poniendo a punto los coches de Michele Alboreto y Alessandro Nannini, pero prefirió volverse a la Argentina para conseguir el presupuesto que le permitiera seguir en la F1, pero el dinero no apareció. Trabajó duro durante casi un año para conseguir el presupuesto y cuando parecía que todo se encaminaba para su vuelta a la Máxima, un hecho ajeno a él terminó de sepultar todos los intentos, la guerra de Malvinas de 1982. Ahí mismo se cerró la historia y los sueños del retorno al Gran Circo.

Ya recuperado de la lesión del accidente de Imola, la cual demandó casi un año de tratamiento, Guerra ya en su país debutó en 1982 en la Fórmula 2 Codasur, donde compitió entre 1983 y 1986. En 1987 cerró su etapa de monopostos corriendo en la primera temporada de Fórmula 3 Sudamericana; a su vez debutó en el Turismo Competición 2000, primero con equipo propio y luego integrando el equipo oficial Renault que dirigía Oreste Berta, teniendo como compañero a Juan María Traverso y logrando su único título en una categoría de automóviles de turismo en 1989, con una coupé Renault Fuego. En ésta categoría compitió hasta 1997.

En el año 1993 debutó en otra categoría, de las tantas en las que lo hizo, el Turismo Carretera, también tuvo participación en el Super Turismo Sudamericano, donde debutó en el año 1997. Finalmente, se retiraría de la práctica profesional del automovilismo en 2001, compitiendo en la categoría Turismo Carretera.

Tras finalizar su carrera deportiva, iniciaría una incursión como dirigente de automovilismo desde el año 2004 hasta 2016, incorporándose a la categoría Top Race, de la que fue vicepresidente. Actualmente es director deportivo de Renault Sport Argentina.

Miguel Ángel Guerra, uno de los mejores pilotos que ha tenido el automovilismo argentino, que con unos recursos limitados, demostró en la F1 su gran habilidad como piloto, desarrollador y probador.

Antes de terminar quiero agradecer a Edgardo Lavari, y por extensión a Miguel Ángel Guerra, a los que molesté ésta semana para que me confirmaran unos datos que no tenía del todo claros. Gracias a los dos.

Dardo Fernández Torremare #EstoEsHistoria#DardoFernández#MiguelAngelGuerra

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