Esto es Historia: ‘Circuito de Rouen -Les Essarts’

En la historia de la F1 hay muchos circuitos que han tenido distinto destino tras el paso de la categoría reina por ellos, algunos siguen (como Monza o Silverstone), otros fueron acortados (como Spa-Francorchamps o Nürburgring), otros quedaron con poca actividad o para categorías menores (como Jarama, Anderstop, Brands Hatch, Dijón-Prenois, Mosport Park o Watkins Glen) y otros directamente desaparecieron (como Avus, Jacarepaguá o Reims-Gueux).

Uno de estos últimos recordaremos hoy, el desaparecido circuito francés de Rouen-Les-Essarts. Los más jóvenes, nunca habrán oído hablar de Rouen-Les-Essarts, una página en la historia de la máxima, un patrimonio hoy desaparecido. Desde principio de los años 50 hasta finales de los 60 fue uno de los circuitos automovilísticos más prestigiosos del mundo.Estaba ubicado en un pintoresco bosque entre las villas de Orival y Grand-Couronne, justo al sur de Rouen (capital de Normandía), era un circuito muy rápido, desafiante, peligroso que discurría por vías públicas con una fabulosa mezcla de rectas, curvas y desniveles que superaban el 9%.

Era un circuito de la época, al que habían mejorado colocando bordes de hormigón pintado de blanco para señalar los límites de la pista, agregando boxes y tribunas.Inaugurado en 1950, celebró el GP de F1 de Francia en cinco ocasiones: 1952, 1957, 1962, 1964 y 1968.En 1947, luego de la guerra, durante la reconstrucción, se modernizaron las carreteras, lo que dio lugar a un dibujo que acabaría siendo famoso.

El Automobile Club Normand, nacido en 1923, había tomado la decisión en 1949 de crear un circuito de velocidad, aprovechando las nuevas carreteras que formaban un ángulo, sólo faltaba cerrar ese triángulo, el bosque de La Londe, que rodeaba el circuito, tenía varios senderos, algunos rectos, como el Chemin de L’Etoile, una recta que conecta ambos brazos de la carretera, era estrecho, pero le agregaron losas de cemento hasta llegar a los siete metros de ancho. El circuito de 5.100 metros estaba listo.

Más de 100.000 personas asistieron al estreno colmando las gradas construidas y las gradas naturales de las colinas que bordeaban la pista. Louis Rosier, que había ganado las 24 Horas de Le Mans la semana anterior, se hizo con la victoria a los mandos de su Talbot Lago. En 1952 el circuito acogió su primer GP de Francia, que ganaría Alberto Ascari con el Ferrari 500. Fue el reconocimiento internacional de Rouen como circuito.Como la pista se quedaba un poco corta, el ACN se puso manos a la obra para ampliar el trazado con la mirada puesta en un nuevo GP. Aprovechando las obras de una nueva carretera se lo alargó hasta los 6.542 metros y con unos boxes y una tribuna principal construidos en 1955, se llegó a la configuración clásica del trazado.

Desde la línea de meta, se iniciaba con unas enlazadas en bajada, en las que destacaba la rápida de derechas llamada Six Frères, hasta llegar al ángulo de Nouveau Monde, una curva adoquinada y punto más bajo del circuito, desde ahí se ascendía, siempre entre árboles, hacia las curvas izquierda de Sanson y derecha de Beauvall, el circuito seguía hasta la curva rápida a derechas de Gresil, y dos derechas más, Scierie y Paradis, devolvían a la recta de meta.1957 fue el año del segundo GP de Francia de F1 celebrado en la pista normanda, en ese GP Juan Manuel Fangio en su Maserati 250F, vence con 50 segundos de ventaja sobre Luigi Musso y más de dos minutos sobre el tercero, Peter Collins, ambos con Ferrari.

En 1962 vuelve la F1 y Dan Gurney obtuvo con un Porsche 804 su primera victoria, que en el caso de la marca de Stuttgart es la única en toda su historia en F1.En 1964, otra vez gana Gurney, ésta vez con Brabham, dándole también su primer triunfo. La F1 no volvió a Rouen hasta 1968, allí Jacky Ickx obtuvo su primera victoria en F1.

Quizás el GP de 1968 es el que más quedó grabado en la historia del circuito por la muerte de Jo Schlesser, que conduciendo el nuevo Honda RA302 (el líder del equipo John Surtees se había negado por razones de seguridad) cuando bajaba por la rápida curva de Six Frères perdió el control, se estrelló contra un talud de tierra y su coche con los depósitos llenos, al ser la segunda vuelta, explotó convirtiéndose en una bola de fuego de la que el francés no pudo escapar.

Rouen era demasiado rápido, sin posibilidad de escapar si algo iba mal. Rouen-Les-Essarts nunca volvería a organizar un evento de tan alto nivel.Después de la muerte de Denis Dayan y Jean-Luc Salomon en un evento de F3 en 1970, para ralentizarlo, en 1971 se introdujeron chicanas antes de la curva de Grésil y en la curva de Paradis, en 1972 llegaría una importante modificación, con la creación de un tramo interior, sinuoso, motivado en parte por la aparición de la autopista A13, que cortaba la pista por la mitad. Ese trazado sinuoso era la única sección de circuito permanente, que quedaba ahora reducido a 5.543 metros. Y al año siguiente se inauguró una nueva chicane en la temida curva de Six Frères, que pasó a llamarse Virage des Roches. La gran curva de Rouen, tan definitoria y a la vez trágica, desapareció para siempre.

El circuito continuó organizando eventos de F2 y F3 hasta 1978, después de lo cual se utilizó principalmente para carreras nacionales. Finalmente a finales de junio de 1993, se celebraron las últimas carreras en el circuito de Rouen-Les Essarts, ante 27.000 espectadores. El circuito se cerró debido a razones de costo y de seguridad, ya que era muy difícil organizar una carrera en las vías públicas cumpliendo los estándares de seguridad modernos. Al estar ubicado en terrenos de dominio público, y no estar en uso, entró en un triste y rápido declive.

En 1996 el Automóvil Club Normand fue invitado a elaborar una propuesta viable para salvar cualquier edificio o parte del trazado que quisieran conservar como un monumento al circuito, al estilo de Reims-Gueux. Los boxes y la grada principal estaban en un estado muy peligroso, por lo que se habían vallado para evitar accidentes, pero la torre de cronometraje con su reloj todavía estaba en un estado aceptable y la parte permanente de la pista desde 1972 que nunca había sido una vía pública también, aunque había comenzado a deteriorarse debido a su falta de uso.

Pero había poco que preservar y no hicieron ninguna propuesta, la falta de voluntad y/o financiación por parte de la ACN dio como resultado que en 1999 las autoridades aprobaron un plan de demolición de los restos del circuito. Las excavadoras redujeron a montones de escombros todas las tribunas y edificios, y los trozos de pista construidos expresamente. El lugar volvió a ser un entramado de carreteras en mitad de un bonito bosque. Quien no conozca la historia no advertirá que aquello fue un circuito y sólo reparará en algunas zonas cortadas, vallas que cortan el acceso a caminos que fueron la pista o la curva de Grèsil donde el bosque va recuperando gradualmente su territorio, unos peldaños que llevaban a las gradas o el inicio de la entrada a boxes.

Ya no rugen los motores de competición en Rouen, sin embargo todavía permanece presente a través de dos fotografías icónicas, una de Graham Hill, que había abandonado, dejando su visera de lluvia a Jo Siffert y otra del fotógrafo Edward Eves, donde se ve a Juan Manuel Fangio en su Maserati 250F, camino de la victoria en 1957, con el morro dañado, derrapando a cuatro ruedas en la temible curva de Six Frères. Rouen-Les-Essarts, un fantasma del pasado

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