Esto es Historia: ‘Auto-Avio Costruzioni 815’

Esta es la historia de un coche desconocido para la gran mayoría de los aficionados, el Auto-Avio Costruzioni 815.
Comenzamos por el principio. Auto Avio Costruzioni (AAC) fue un fabricante de automóviles italiano que, aunque a primera vista pueda resultar desconocido, seguro que si digo que su fundador en Módena en 1939 fue Enzo Ferrari, la cosa cambia.

Il Commendatore pasó 20 años en Alfa Romeo, de 1920 a 1939, primero como piloto de carreras, luego convertido en el hombre de Alfa Romeo detrás de la escena, trabajando constantemente para reclutar a los mejores pilotos e ingenieros para incorporarlos a la compañía.
Fue en 1933 cuando los coches empezaron a correr bajo la insignia de Scuderia Ferrari, los primeros años fueron exitosos y atraían a pilotos de la talla de Tazio Nuvolari o Achille Varzi. En 1937, Alfa Romeo decidió recuperar el control total de su división de competición, hizo desaparecer “il cavallino rampante” de los coches y pasó a competir con un equipo oficial denominado Alfa Corse.

Debido a las discrepancias con el nuevo director técnico Wilfredo Ricart, Ferrari abandonó la Casa del Portello en 1939, firmando un acuerdo que le impedía emprender cualquier tipo de actividad competitiva con la marca Scuderia Ferrari durante unos años, pero gracias al dinero cobrado como liquidación, fundó una compañía en Módena el 1 de septiembre de 1939 dedicada a fabricar piezas de automóviles y aviones llamada Auto Avio Costruzioni. Quizás en Alfa Romeo alguien no tuvo en cuenta el hecho de que no son las compañías las que hacen personas, sino las personas las que hacen compañías. Don Enzo seguía en marcha…

A fines de 1939 un joven piloto de carreras, Alberto Ascari, le ofreció a Ferrari un trato que no podía rechazar: construir un par de autos para la Mille Miglia de 1940, uno para él y otro para su amigo, Lotario Rangoni Machiavelli.


El coche no podía ser identificado con la Scuderia Ferrari, así que don Enzo se cubrió dándole el nombre de su actual compañía, Auto Avio Costruzioni y el nombre del modelo fue 815, que indicaba que la potencia provenía de 8 cilindros en línea de 1.5 litros.

El coche fue diseñado por Alberto Massimino en colaboración con los ingenieros Vittorio Bellentani y Gioachino Colombo. Debido a que las regulaciones exigían que un chasis de automóvil de producción formara la base, los autos se basaron en el Fiat 508C Balilla, el motor también era de la compañía con sede en Turín; en realidad eran dos motores 1.100 unidos bajo un mismo bloque con 8 cilindros en línea de 1496 cm³, con un cigüeñal y un árbol de levas diseñado por AAC, un block fabricado para ellos, dos válvulas por cilindro y cuatro carburadores, los dos motores se convirtieron en uno sin problemas, siendo muy sofisticado para la época.

Felice Bianchi Anderloni, jefe de diseño de Carrocerías Touring de Milán creó las líneas suaves y elegantes de los dos biplazas, uno en la versión de cola larga y el otro de cola corta.

El 28 de abril de 1940, se disputaría el GP de Brescia (XIII edición de la Mille Miglia), en realidad, el evento de ese año no fue una Mille Miglia tradicional de la famosa carrera italiana, un accidente que mató a diez espectadores en la edición de 1938 llevó a la cancelación de la edición de 1939. En 1940 fue reemplazado por el GP de Brescia della Mille Miglia, con un circuito triangular de 166 km., en el que había que recorrer nueve vueltas, con Brescia, Cremona y Mantova como vértices.

Los coches AAC fueron tripulados por Lotario Rangoni/Enrico Nardi y Alberto Ascari/Giuseppe Minozzi; estos últimos dominaron la categoría hasta 1500 cm³ durante la primera vuelta, pero tuvieron que retirarse debido a una avería; Rangoni-Nardi abandonaron debido a la falla de la transmisión cuando les quedaba sólo una vuelta para finalizar. La construcción de los Auto Avio Costruzioni 815 había sido apresurada, lo que llevó a que ninguno de los dos terminara el Gran Premio.

Enzo Ferrari conseguiría este objetivo que se le escapó y muchos más a partir de la constitución de Ferrari S.p.A en 1947. De 1948 a 1953 siempre fue una berlinetta o una barchetta Ferrari la que cruzó la meta en primer lugar en la carrera de Brescia.
Con 1496 cc, 75 hp a 5500 rpm., caja de cambios de cuatro velocidades y con la carrocería realizada en una aleación de aluminio/magnesio y que apenas pesaba 625 kg., se lograba que el 815 tuviera una velocidad máxima cercana a las 170 km/h, impresionante para un automóvil de 1.5 litros en esa época.

Los coches tenían potencial para buscarles un mayor desarrollo, pero Italia entró en la guerra y dio por tierra con tales planes. Los 815 fueron los últimos autos en los que il Commendatore trabajaría durante años. Ferrari sobrevivió al conflicto produciendo máquinas y piezas para el ejército. Dos años después de la guerra, el gobierno emitió una orden para que las industrias italianas se descentralizaran. Don Enzo trasladó Auto Avio Costruzioni de Módena a Maranello, lugar que sigue siendo en la actualidad el hogar de Ferrari. La aplicación del nombre Ferrari, junto con la marca registrada, ocurrió en 1943, coincidiendo con la transferencia de las actividades a las nuevas instalaciones de Maranello.

Para 1945, Ferrari era libre de desarrollar automóviles con su propio nombre. El primer Ferrari oficial, el 125 S, era mucho más sofisticado que el 815, pero no cabe duda de que Enzo aprendió mucho de su acto de desafío contra Alfa Romeo y el Ferrari “secreto” que construyó en 1940.
Este automóvil si llevaría su nombre, aunque fue su amigo Enzo Levi quien le dijo: «Ya que estás convencido de que triunfarás, debes darle tu nombre”, pues Ferrari había decidido bautizar a sus criaturas con el nombre de «Mutina», así nació Ferrari como marca… El nombre Auto Avio Costruzioni permaneció activo hasta 1957, cuando cambió a Auto Costruzioni Ferrari; posteriormente, en 1960, tuvo lugar la transformación en una sociedad anónima, con el nuevo nombre SEFAC, un acrónimo de la Società Esercizio Fabbriche Automobili e Corse.

De los dos autos, solo uno, el de cola corta, fue encontrado y restaurado. El propietario, el coleccionista italiano Mario Righini, a menudo lo exhibe en la Casa Museo Enzo Ferrari en Módena con motivo de exposiciones temporales.
Se suele hablar de que Ferrari pasó de ser un equipo de competición con coches Alfa Romeo a una marca propia a finales de 1940. Lo que se pasa por alto es que en medio existió un coche de una marca también dirigida por Enzo Ferrari que es en esencia el primer coche fabricado por lo que hoy en día es la marca del cavallino.

Resumiendo, el primer Ferrari no se llamaba Ferrari y a pesar de que solo se construyeron dos coches, fue un automóvil con una historia para contar.

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